¿Cómo obtenemos los hongos?

Nuestros hongos son producidos en Nuevo León, en una granja urbana de hongos. A diferencia de los champoñones comunes, nuestros hongos requieren otro tipo de "comida" (llamada sustrato) y condiciones de crecimiento para desarrollarse. 

Lo primero es preparar las fórmulas del sustrato donde los hongos serán inoculados (equivalente a sembrar las semillas en una planta). 

Estas formulaciones contienen proporciones adecuadas de materia vegetal, nutrientes adicionalaes y agua; una vez que se encuentra todo mezclado, se deposita en bolsas especiales para cultivo y se organizan en canastas grandes para ser sometidas a un tratamiento con calor. 

 

Este tratamiento con calor se realiza en un equipo especial, llamado autoclave, que permite elevar la temperatura y la presión en el interior con la finalidad de matar cualquier microorganismo no deseado, de forma que posteriormente sólo nuestros hongos crezcan en ese sustrato. 

 

Una vez que las bolsas de sustrato se encuentran libres de microorganismos, se dejan enfriar y se "siembran" con los hongos correspondientes, en cuartos limpios y frente a equipos de filtración de aire para garantizar que ningún organismo de introduzca en la bolsa, afectando nuestro cultvo. 

 

Cuando los hongos empiezan a crecer, se observan como pequeñas redes blancas; a esto se le llama micelio y es el cuerpo verdadero de los hongos, que crecerá alimentándose de los nutrientes del sustrato hasta acumular suficiente energía para producir los hongos funcionales.

 

Cuando la bolsa se cubre completamente del micelio de los hongos, se pasan a cuartos con condiciones ambientales especiales donde nuestro personal los monitorea y supervisa su crecimiento adecuado, libres de contaminantes. 

 

Al cabo de algunos días, los hongos empiezan a fructificar y en poco tiempo estarán listos para ser cosechados y procesados en forma de suplementos alimenticios con grandes beneficios para tu salud.